Un mural con los pies en el suelo y la memoria bien viva

Un mural con los pies en el suelo y la memoria bien viva

  • Un homenaje a la mujer campesina toma forma en la fachada del aparcamiento del Marquesito.

Hoy se ha dado por finalizado el nuevo mural que ya luce en la fachada del aparcamiento del Marquesito, justo al lado de la Casa de Cultura de Mont-roig del Camp. El espacio no se ha escogido al azar: una gran pared sin aberturas, situada en un punto neurálgico del municipio, junto a la Casa de Cultura y el antiguo Ayuntamiento de Mont-roig, la convertían en un escaparate ideal para una obra de estas dimensiones.

La iniciativa, impulsada por el Ayuntamiento de Mont-roig del Camp y Nostreserveis, quiere rendir homenaje a la mujer trabajadora y, muy especialmente, a la mujer campesina, a menudo invisibilizada pese a haber sido un pilar fundamental de la economía familiar y de la vida del pueblo.

El mural lleva por lema Amb els peus a la terra, una expresión que juega con un doble significado: por un lado, el trabajo físico en el campo y, por otro, el sentido común y la constancia que tantas mujeres han aportado a lo largo de generaciones. Un mensaje sencillo pero cargado de simbolismo.

La imagen representa un paisaje agrícola de hace algunas generaciones, extraído de una fotografía tomada entre el barranc del Ratolí y la riera de Riudecanyes. Al fondo, se reconocen claramente la Mola de Colldejou, el castell d’Escornalbou y la ermita de la Mare de Déu de la Roca, con el pueblo de Mont-roig del Camp a sus pies. En primer plano, una mujer mayor concentra todas las miradas, con unas arrugas que explican toda una vida de trabajo bajo el sol y el frío. Detrás, dos mujeres más continúan con las tareas del campo.

La pintura ha ido a cargo del artista Uri KTHR, natural de l’Ametlla de Mar, que con su estilo realista ha sabido dotar a la obra de fuerza, sensibilidad y autenticidad.

Este mural no es solo una intervención artística; es un recordatorio visual de quiénes somos, de dónde venimos y del papel imprescindible que han tenido —y tienen— las mujeres del campo en la historia de Mont-roig del Camp.

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